29/12/17

Reflexiones para Mariano Rajoy de un ciudadano de La Mina

Sr. Mariano Rajoy. Soy un catalán que lleva 43 años viviendo en un barrio que se llama La Mina, del que seguro que Vd. no tiene ni idea de dónde está ni qué problemas tiene. Mire Vd. fue creado por sus amigos franquistas y abandonado después por los que ahora son sus amigos los socialistas.
Soy uno de esos catalanes, que aman su tierra, sus costumbres, su cultura y su identidad propia y que siente profundamente que usted y los suyos (los del “Una Grande y Libre” que ganaron la guerra) quieran robarle su identidad y con ella su dignidad.
Usted sabe cómo yo, que no le va a resultar fácil poder eliminar, ni siquiera a base de amenazas y cárceles la voluntad de un pueblo que ya ha sido, muchas veces, machacado y explotado para tenerlo con la boca cerrada.
Y sabe también que, con la ayuda de sus lacayos, podrá meter en la cárcel a los que le dé la gana. Pero, no sé si sabe, que somos un país con una larga historia de Resiliencia. Le explico qué significa esa palabra porque dado su nivelazo intelectual, a lo mejor no sabe ni lo que es. Mire Vd.; resiliente es todo aquel que soporta las adversidades de la vida, las sufre, le duelen, y a veces hasta “hace ver que se adapta”, para que les dejen vivir en paz. Pero, como tiene muy claro quién es y sus derechos, no tira la toalla y en cuanto puede, vuelve a levantar la voz, para reivindicar lo que es suyo.
Llevamos ya en nuestras espaldas, desde el 1714, es decir más de 300 años, muchos recortes y menosprecios. Hemos sido tratados de polacos (curiosamente ahora que muchos catalanes, ya hartos, se quieren ir, ahora nos llaman españoles).
Hemos creído siempre en la democracia, que va siempre más allá de la interpretación interesada de las leyes que suele hacer el poder. Ustedes matizan poco y su  gobierno neofranquista dice que la democracia son sus leyes, que ustedes han impuesto sin negociación, porque para eso tienen mayoría ciudadana y la bendición de las grandes empresas que se enriquecen a base de explotar a los trabajadores.
Ustedes no hacen más que recortar nuestros derechos y nuestra identidad; nos tachan de traidores y separatistas que vamos contra los españoles y que queremos romper la democracia española. No seños Rajoy, lo que queremos romper es su España neofranquista. No queremos más Reyes impuestos y corruptos que viven del cuento. Queremos una república democrática y fraternal con el resto de pueblos y naciones.    
Vd, todo eso lo sabe, pero necesita hacer creer lo contrario. Y para no perder sus poderes,  compra jueces, fuerza interpretaciones de las leyes y utiliza las cloacas del estado para hundir a sus adversarios. Usted, su gobierno y su variopinto círculo de amigos, tanto los que tiene en la cárcel como los que se van muriendo unos días antes de ir a declarar, siguen aplicando sus leyes, a pesar de todas sus corrupciones, andan por ahí libres de todo cargo, gastando lo que robaron, riéndose de sus víctimas y envenenando la sociedad.  
Con toda la simplicidad de un vecino de La Mina,  le quiero recordar una serie de datos que todos sabemos, sobre cómo usted ha ido manipulando todas las informaciones que han pasado por sus manos. Le recordaré sólo algunas:
-        Cuando en su propia tierra de Galicia se perpetuó la peor catástrofe ecológica de España, usted mintió diciendo que tan solo había unos hilillos de plastilina saliendo del mar. En realidad los voluntarios que limpiaron aquello, acabaron sacando toneladas de petróleo que arruinaron miles de pescadores. Vd. Miraba a otra parte.

-        Usted que según ha afirmado siempre, no sabía nada de cajas B ni de montones de sobres llenos de dinero en negro, que corrían por los bolsillos de sus secuaces, mientras la mayoría de la ciudadanía de España no podía pagar la hipoteca o malvivía con una pensión indigna. Vd. le mandaba a su amiguito del alma unos SMS con mensajes de ánimo y apoyo (recuerde el “sé fuerte, Luís!),. ¿Cómo no se le cae la cara de vergüenza?.

-        Usted que para ayudar a sus amigos permitió que los recursos públicos, fruto del trabajo y esfuerzo de todos los españoles, y especialmente de las jubilaciones de los mayores, sirvieran para rescatar la banca privada de España con más de 77.000 millones de euros que al final, sus amigos los banqueros, no han tenido que devolver y se lo han quedado, mientras miles y miles de ciudadanos, estafados con las preferentes han perdido sus pisos y sus ahorros. ¿Cómo es que aún hay tanta gente que han sido sus víctimas que aún le votan?

-        Usted y muchos de los suyos no están en la cárcel porque, según parece,  manosea sin escrúpulos la fiscalía y tribunales a su antojo. Porque  aprueba reformas exprés del TC dilapidando la separación de poderes que exige todo estado democrático. Usted ahora afirma que el que queramos votar en libertad los catalanes es anticonstitucional y nos trae a 5.000 guardias civiles (que los pagamos nosotros) para que persigan a los demócratas que queremos votar. ¿Cómo presume de demócrata cuando actúa como lo hizo otro personaje nefasto al que ustedes le siguen llamando Caudillo de España?

-        Usted y los suyos que nos han impuesto una monarquía borbónica con unos  presupuesto anuales de más de 8 millones de euros que proviene del sudor de los trabajadores y trabajadoras se atreven a hablar de justicia social?

-        Usted y los suyos que lideran sin escrúpulos operaciones contra Catalunya des de las cloacas del estado, se atreve ahora a poner en duda o negar la autoridad del Parlamento de Catalunya.

-        Sr. Rajoy. Su gobierno gallego, con mayoría absoluta, se ha vendido a los especuladores una enorme cantidad de sus tierras gallegas. Éstos, primero, han potenciado las plantaciones de miles i miles de hectáreas de Eucaliptus, árboles que crecen muy rápido, pero que desertizan las tierras. Detrás de esas plantaciones están las empresas del papel, casi todas ellas “amigas del PP”. Si además permiten que que si esas tierras sufren algún incendio se les pueda cambiar sus usos agrícolas por otros “más rentables”, ¿quiere hacernos creer que esos incendios se deben a un grupo de “pirómanos locos” que quieren quemarlo todo?. No se quieren dar cuenta que lo que permite su gobierno es pan para hoy (y para unos pocos) y hambre y emigración para mañana (y para muchos)?

-        Usted y los suyos que gobiernan el país más infractor de las leyes de la Unión Europea y que registra el mayor número de resoluciones condenatorias por parte de su Tribunal de Justicia, ¿creen que le queda aún algo de credibilidad?

-        Hoy sabemos de las esperpénticas sentencias judiciales de sus jueces, que se dedican a encarcelar a todos aquellos que les molestan y con los que se niegan a tener ningún diálogo, tapándose con una interpretación interesada de las leyes. Eso nos lleva a que, igual que en los países ditatoriales, sus leyes les sirvan para “tener presos políticos”. Sr. Rajoy, Vd. Nos está haciendo volver a la dictadura franquista.

A usted, señor Rajoy, políglota que habla el inglés como yo el chino, se lo diré bien claro: La república catalana solo la podrán impedir des de la democracia real de los ciudadanos. No la invasión de Guardias Civiles armados hasta los dientes, provocando a la gente para que haya disturbios y meter a la gente a la cárcel al puro estilo franquista.
Su anticatalanismo ya no lo puede esconder. ¿No se acuerda cuando iba por las calles de diferentes ciudades españolas recogiendo votos contra el Estatut de Catalunya y que luego con sus amigos socialistas celebraros que “se lo habían cepillado”?

Usted ya no tiene legitimidad para impedir nada. Y si usando la fuerza bruta lo consigue a corto plazo, no lo dude, no nos van a silenciar ni a someter a sus abusos. El tiempo juega a nuestro favor. Y aunque lo entierren en el Valle de los Caídos con su jefe, cada día que pase estaremos más cerca de la libertad que nos permita vivir nuestra dignidad. 

Un catalán que lleva 43 años viviendo en el barrio La Mina
Octubre 2017

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